La única emperatriz de China

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Títeres

En el año 654, aproximadamente, la figura de poder estaba reflejada en el tercer emperador Tang. Sin embargo, la debilidad de este hombre era tan notable como su incapacidad para el gobierno. De este modo, Wu Zetian, una joven que formaba parte del harén del emperador y que rápidamente pasó a alcanzar la posición de emperatriz consorte, comenzó a equilibrar la balanza de poder que el emperador estaba desestabilizando. Desde la retaguardia, ella manejaba los hilos de la política, utilizando al emperador como una marioneta títere que siempre le haría caso y le permitiría ascender al poder.

Fue así como consiguió mandar asesinar a sus rivales, la concubina Xiao y a la emperatriz Wang, tras el propio asesinato de una hija suya recién nacida. Aunque algunos historiadores hablan de la propia Wu como la asesina de su propia hija para poder culpar a sus rivales, no es demasiado probable que esto ocurriese. Sin embargo, las historias de Wu se ven empañadas de una gran cantidad de calamidades. De ella dicen que fue capaz de envenenar al emperador en los últimos años de su vida, o que ordeno matar a su hijo mayor tras un enfrentamiento con ella.

Emperatriz de China

Su llegada al trono imperial del gigante asiático no tardó en llegar. El emperador perdió la vida en 683 y uno de sus hijos, Tang Zhongzong ocupó el trono durante apenas un mes y medio. Desde la retaguardia Wu había conseguido destituirlo y subir al trono a un hijo suyo, Tan Ruizong, hasta que ella se vio con la fuerza suficiente para hacer oficial su poder y, al fin, subir al trono imperial como emperatriz.

Ella había nacido en Shanxi, y era miembro de una familia aristocrática del lugar. Tanto su madre como su padre habían estado mezclados en los entresijos de las dinastías Tangs y Sui. Así que, una vez en el poder, la ‘nueva’ emperatriz no tardó en fundar su propia dinastía, la dinastía Zhōu, intentando así hacerse un hueco en la historia y tratando de evocar la grandeza de la anterior dinastía Zhou.

Despotismo y muerte

Creó doce nuevos caracteres para el idioma y gran parte de su política se basó en la promoción del budismo. Hasta tal punto fue así que lo convirtió en religión oficial. Quizás uno de los datos más curiosos de esta emperatriz fue su dictamen de que todos sus visitantes dignatarios serían recibidos por ella con la obligación de realizarla un cunnilingus. Pero esto es tan sólo una miga en la gran montaña despótica de su gobierno. La emperatriz no dudó en dar caza y asesinar a todos los que rechazasen o criticasen su poder, así como se encargó de atacar a los nómadas mongoles y hacerles retroceder lejos de su país.