Chino, algo más que un idioma

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El idioma chino, en su conjunto, forma parte de una de las ramas de las lenguas sino-tibetanas (conjunto de 250 idiomas que aúna gran parte del centro de Asia), y abarca no sólo el chino tradicional, sino una red extensa de lenguas y dialectos que cada vez se extienden más y calan, incluso, en los países occidentales. Su matriz reside en China, Taiwán, Singapur, Hong Kong y Malasia. La gran argamasa de dialectos chinos propicia una red de lenguas que, a veces, son inteligibles para los propios chinos; dialectos totalmente incomprensibles por gente de un mismo país o una cultura cercana. Sus variantes se pueden clasificar en siete grupos: dialectos del norte (beifang fangyan), dialectos de Wu (Wu fangyan), dialectos de Xiang (Xiang fangyan), dialectos de Gan (Gan fangyan), dialectos kejia o hakka (kejia fangjian), dialectos de Min (Min fangyan) y dialectos de Yue (Yue fangyan).

Chino mandarín

De todos modos, lo que siempre se ha comprendido como idioma chino, o chino tradicional es el chino mandarín. Dentro de esta variante se pueden distinguir varios dialectos que, esta vez, si son inteligibles entre sí. Lo hablan alrededor de 850 millones de personas, más que cualquier idioma del mundo, y se puede escuchar tanto en el centro, en el medio como en el suroeste del país. Es la lengua oficial de China desde 1958, bajo la Republica de Mao, quién simplificó sus caracteres para poder acelerar su escritura.