China quiso ser Chile

Captura de www.correodeorinoco.com

Hoy se han retirado los últimos cuerpos que quedaron atrapados en una mina en el centro de China, en la provincia de Henan. Eran cuerpos inertes, sin vida; ellos no tuvieron tanta suerte como sus compañeros de Chile. Son 37 los cadáveres que se cuentan.

Escape de gas

El pasado sábado, según informo la agencia Xinhua, se produjo un escape de gas en una mina de carbón en Yuzhou, mientras 276 mineros se desgastaban bajo tierra en la negrura recóndita del lugar. Tras el escape de gas 239 personas consiguieron escapar, mientras que 16 fueron atrapado. Pero las cuentas no cuajaban; 21 habían muerto ya.

173.500 metros cúbicos de gas inundaron el ambiente de la mina en una trampa mortal. Tras el desastre los equipos de rescate, con más de 70 personas a su servicio, se afanaron por sacar los cuerpos atrapados. Tras localizar los 21 cuerpos sin vida se centraron en tratar de encontrar a los atrapados. No se sabía donde se hallaban, ni tan siquiera la profundidad donde buscarlos. Caían trozos de carbón de las galerías y el gas dificultaba la tarea. Sin embargo, el tiempo y la falta de esperanza han llegado al limite esta mañana, cuando se daba noticia de la extracción del último cuerpo de los 16 atrapados. Otro cuerpo más sin vida.

La misma historia de siempre (ahora de moda)

China tiene una de las historias mineras más tétricas del mundo, aunque nadie reparó en ello cuando las desgracias en la mina no estaban de moda. Pero durante el año pasado cerca de 2.600 mineros perdieron la vida mientras trabajaban bajo tierra. Hay dos factores que influyen en esto: las minas de carbón suministran una gran cantidad de energía a un país que no cesa de crecer a un ritmo alarmante. Por ello, las extracciones de este material son cada vez mayores y, en consecuencia, cada vez se trabaja a mayor profundidad.