Breves nociones sobre el Feng Shui (II)

Los cinco elementos

Los elementos del Feng Shui son los siguientes: la madera, el fuego, la tierra, el metal, y el agua. Estos cinco participantes de la naturaleza han de tener siempre lugar y un equilibrio perfecto en todos los fenómenos del mundo. Basta con llevar a cabo una somera observación del entorno habitual de la cotidianidad, para percibir cuál de estos es el que es necesario incrementar, o cual de ellos es el que posee un mayor influjo sobre nuestra particular existencia.Características de los elementos

Estas son algunas de las singularidades que identifican a cada uno de los elementos del Feng Shui:

Madera

La madera simboliza las fuerzas vitales de la estación primaveral. Es preciso procurar ambientes que evoquen a las plantas, los árboles y los campos de flores. Para ello conviene adquirir mobiliario y detalles ornamentales de madera. También utilizar manteles estampados con flores; así como decorar las paredes con pinturas que representen bosques frondosos o jardines. Es adecuado, de la misma manera, cuidar que los accesorios de nuestros hogares tengan formas arbóreas, que sean estiradas y con rayas en vertical.

Fuego

El fuego alude a la dinámica estival. La atmosfera de nuestra casa debe estar iluminada convenientemente, para asemejarse a los atardeceres radiantes del verano. Para ello se pueden usar lámparas eléctricas, cirios, luminarias de aceite, luz del sol, o el fuego del hogar. Así, de igual modo, como en el caso de la madera, es bueno adornar los muros con cuadros acerca de animales o de personas; de alboradas en entornos silvestres o de volcanes. Las mascotas más relevantes para el fuego son, el perro, el gato, o los peces. Las formas y siluetas que hay que procurar para cada espacio posible son las triangulares, las piramidales y las cónicas. Es provechoso, con relación al fuego, utilizar prendas de tono rojizo, grana, o carmesí.

Armonía

Antes de continuar comentando acerca del resto de los elementos vinculados al Feng Shui, sería muy valioso reflexionar sobre la importancia de la armonía. La historia de las naciones puede derivarse enteramente de una búsqueda no consciente de la armonía en la realidad humana. Pero mientras que en Occidente esta pesquisa se lleva a cabo por medio de rompimientos; en contraparte, Oriente la realiza por medio de subsanar cualquier viso de irregularidad; es decir, recuperando la naturaleza original del mundo. Para los chinos, por ejemplo, no se altera nada, sino que solo se hace perdurar lo que en esencia es eterno.