Breve recorrido a Xiamen (I)

Más sobre la historia de Xiamen

En el siglo diecisiete llegó a ser la guarida de los temibles piratas comandados por el general Koxinga, también conocido como General Zheng Chenggong, auténtico azote de las costas de esta región sureste, y quien además combatió a los invasores Manchu. En 1662 expulso a los holandeses de Taiwan y tomó el control de la isla. Xiamen cayó bajo el poder británico en 1839 y obtuvo concesiones políticas en 1842 en el marco del Tratado de Nanjing. Hoy en día es una próspera ciudad portuaria con un buen número de atractivos para los visitantes.

Explorando Xiamen

La isla Gulang, o también conocida como “La Isla de las Olas Tormentosas”, es un buen lugar para empezar un recorrido por Xiamen. Formalmente fue de los primeros enclaves extranjeros de la zona, y exhibe viejas y agradables villas situadas en calles breves, y dos playas. Algunas de estas villas han sido transformadas en casas para huéspedes.

En el parque Yanping existe una colina llamada “Roca de la Luz del Sol”, o también Riguang Yan, que proporciona una buena panorámica de este sitio. Y también vale la pena visitar el Museo Memorial Zheng Chenggong, dedicado a la vida y las hazañas bélicas del célebre general-pirata. Junto al parque Yanping se localiza el Jardín Suzhuang construido tomando como modelo el famoso jardín descrito en la célebre novela Sueño en el Pabellón Rojo escrita por Cao Xuequin.

El Templo Nanputuo y más

Al cruzar el canal Lujiang, pero aún dentro de Xiamen, se localiza el Templo Nanputuo, fundado desde hace una centuria. Aunque las edificaciones existentes tienen sólo setenta años de antigüedad, resguardan valiosos tesoros de las dinastías Song y Ming. El Pico de los Cinco Ancianos, que corona el templo, brinda una buena vista de las calles de Taiwan. La isla de Jimei, cerca de diez kilómetros al norte del centro de la ciudad, merece una breve visita. Esta isla fue el lugar de nacimiento de un filántropo chino que destino mucho dinero a la educación y el bienestar de los habitantes del lugar. Su tumba, situada en Turtle Park, y la residencia donde vivió, vale la pena ser conocida.